11 octubre, 2010

CÓDICES DIPLOMÁTICOS HISPÁNICOS



Nuevo Sitio Web sobre Códices Diplomáticos Hispánicos.
New Website about Hispanic Diplomatics Codes.
Nouvelle Website sur les Codices Diplomatiques Hispaniques.
http://codicesdiplomaticos.com/











Desde hace pocas semanas los aficionados y estudiosos a los Cartularios y Registros de la Península Ibérica cuentan con un interesante sitio Web titulado "Códices Diplomáticos Hispánicos", del que son responsables Alicia Sánchez Díez y Concepción Mendo Carmona.

Es un portal destinado al estudio e investigación de los Cartularios, Becerros, Tumbos o cualquier documento considerado como "códice diplomático", según la terminología científica, elaborados en la Península ibérica entre los siglos XI y XVIII.

El sitio es presentado como un recopilador que integrará recursos de información acerca de los códices diplomáticos que se encuentran dispersos por diferentes archivos, bibliotecas y museos de España. Los investigadores y curiosos podrán acceder un buscador que permitirá sondeos a una base de datos compuesta por registros con formato normalizado archivístico por cada códice, así como a datos sobre las instituciones que preservan, han creado o producido cada documento. Además, se indica que se podrá acceder a otros recursos de información en red acerca de estudios codicológicos junto a los fascímiles digitales de los códices. También se ofrecerán directorios que recopilen información pertinente sobre los códices diplomáticos en general. Es decir, que tendremos a nuestra disposición un recurso de información sobre cartularios y registros españoles y portugueses, que en forma de censo electrónico nos permitirá localizar los ejemplares en sus instituciones y conocer la información contextual referida a cada códice.

El objetivo archivístico supone un gran avance, dado que normalmente los códices diplomáticos y cartularios han sido objeto de análisis y descripciones codicológicas que no suelen acercarnos a la naturaleza seriada y al contexto de creación, usos y funciones de los cartularios. Muchas veces forman parte, en nuestras grandes bibliotecas y archivos, de colecciones misceláneas de códices de variada naturaleza, olvidándonos muchas veces que los cartularios y los registros fueron fundamentalmente documentos producidos durante una gestión documental concreta, para la defensa de un patrimonio o de unos derechos institucionales. Por tanto, el objetivo de descripción integral archivística del documento, de su contexto, de su función y sobre su compilación, que se plantea como objetivo este sitio, será un gran logro.

El proyecto se encuentra aún en fase de realización, por lo que no es posible aún acceder al motor de búsqueda ni obtener información. No obstante, el sitio presenta una serie de recursos, indicados por iconos - que parecen obtenidos a partir de la iconografía del Cartulario del Monasterio gallego de San Juan de Caaveiro (siglo XIII) -. El frontispicio del sitio, mediante una imagen facsimilar, parece también obtenido de de esta cartulario, que se preserva en el Archivo Histórico Nacional (Madrid). Así, se ofrece un enlace al Portal de Archivos Españoles - PARES (http://pares.mcu.es/), el portal archivístico del Ministerio de Cultura de España; otro enlace a este "blog" de Cartularios medievales; una dirección de correo-e de contacto, y un espacio con noticias sobre la investigación acerca de cartularios, tumbos y becerros en nuestro entorno hispánico, denominado "Noticias y eventos".

Cuando hemos accedido por primera vez a este espacio informativo, nos hemos sorprendido gratamente pues se ha incluido una noticia acerca de nuestro estudio sobre el "Tumbo Viejo" de la catedral de Lugo (siglo XIII), que aparece junto a la investigación que una de las autoras del sitio, Alicia Sánchez Díaz, titulada "Los libros llamados Becerros. Estudio introductorio". Ambos trabajos presentan como denominador común el estar dirigidos por la profesora Concepción Mendo Carmona (Universidad Complutense de Madrid).

La investigación de Alicia Sánchez se centra en el estudio de los "Becerros" como tipo específico de códice diplomático, buscando aclarar el concepto y la definición del mismo, su estructura interna y la función para la que fue creada. Su investigación tendrá como herramienta una base de datos destinada a la descripción de una muesta de becerros, seleccionada aplicando estándares y normas archivísticas de descripción documental, adaptadas al objeto de estudio permitiendo así -en palabras de la autora- parangonar con facilidad los códices y analizar su organización interna, los procesos de cartularización llevados a cabo sobre el mismo, la génesis documental de los manuscritos, sus usos, así como otros aspectos inherentes. La investigación finalizará en poco tiempo y se anuncia su pronta publicación.

Fragmento del Cartulario de Caaveiro (AHN, s. XIII)

Además de la relevancia del método archivístico aplicado al análisis de los cartularios, aspecto novedoso en nuestro ámbito científico, fuera del mundo de los archivos, la breve noticia metodológica aportada presenta concomitancias con las propuestas metodológicas de Pierre Chastang acerca del uso de las bases de datos para analizar el contenido y la estructura de los fascículos que articulan un cartulario. La naturaleza específica de los becerros hispánicos ha sido puesta de manifiesto por Adriaan Keller y la profesora Mendo Carmona. La influencia de la obra de ésta última, además de abundar en el estudio de la estructura interna del cartulario, parece que se manifiesta en la elección del amplio marco temporal del estudio, desde el siglo XI -momento en que se data el cartulario español más antiguo- y el siglo XVIII, cuando los códices diplomáticos dejan de producirse y de tener una función jurídico-administrativa. Los trabajos de la profesora Mendo han sacado a la luz la evolución de los cartularios en cuanto a su función administrativa y jurídica durante el medievo, pasando a partir del siglo XV a ser verdaderos instrumentos de gestión archivística.

Finalmente, debemos acabar esta presentación, aludiendo a la rica alocución que se usa como lema del portal, tomada de F. Nabot y Tomás (1924), cuya obra se puede considerar como la primera obra de reflexión historiográfica en España acerca del estudio de los códices diplomáticos.

Deseamos a las autoras el mayor éxito en este proyecto que contribuye a difundir el interés por estos códices que son una de las más representativas manifestaciones de la cultura del Occidente medieval.

Sobre las autoras

Concepción Mendo Carmona. Doctora en Historia Medieval por la Universidad Complutense de Madrid desde el año 1994 y Catedrática EU de Ciencias y Técnicas Historiográficas en la Facultad de Ciencias de la Documentación, de la citada Universidad, desde el año 2002. Su actividad docente se inició en el curso académico 1990-1991 y se ha centrado principalmente en la materia Archivística; aunque también ha impartido cursos de Paleografía y Diplomática en distintas instituciones y universidades. En cuanto a su actividad investigadora ha ido desarrollándose desde el año 1988 en proyectos de investigación financiados por instituciones ministeriales y universidades, siempre relacionados con el estudio de las fuentes documentales desde la perspectiva de la Historia de la Cultura Escrita. Forma parte del grupo de investigación Publidoc-ucm consolidado por la Comunidad de Madrid y centrado en el análisis y estudio de la información y documentación generada por el sector público en España; otra línea de investigación seguida en los últimos años es la relativa a la docencia universitaria.

Alicia Sánchez Díez. Licenciada en Documentación por la Universidad Complutense de Madrid, con Diploma de Estudios Avanzados en Ciencias y Técnicas Historiográficas por la Facultad de Geografía e Historia de la misma con la investigación: "Los libros llamados Becerros. Estudio introductorio". Sigue las siguientes líneas de investigación: Paleografía, Diplomática, Archivística medieval, Códices diplomáticos. Actualmente desarrolla su actividad profesional en la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense, interviniendo en áreas relativas a Historia de la Veterinaria, Veterinaria e Ilustración, Fondos bibliográficos antiguos especializados, Documentación y Museo Veterinario Complutense. Posee conocimientos informáticos avanzados en paquete Office, Internet y búsquedas expertas de información. Bases de datos, Diseño Web y Sistemas avanzados de información.

Madrid, 12 Octubre 2010.
Autor: Alfonso Sánchez Mairena
Editor: http://cartulariosmedievales.com/

10 octubre, 2010

FRAGMENTOS DE CÓDICES MUSICALES

Letra capital con Gaitero.
Códice con escritura gótica libraria
Fragmentos de Códices musicales hispanomedievales.
Fragments of Medieval Hispanic Music Books.
Fragments de Codices musicaux hispaniques médievaux.




Recientemente, se ha ofrecido un concierto de música medieval en la ciudad castellana de Guadalajara. La selección de piezas musicales se ha extraído de una serie de fragmentos de manuscritos musicales medievales localizados en diferentes Archivos Históricos Provinciales de Castilla - La Mancha, en un intento de divulgación del patrimonio musical y documental en todas las localidades en las que se descubrieron. La primera audición pública fue en la Iglesia de los Remedios, el pasado día 24 de septiembre, por parte del grupo Schola Antiqua, que usó como reclamo el título del cartel: "La armonía trovada".

Las partituras proceden de diferentes fragmentos en hojas sueltas de códices eclesiásticos compilados entre los siglos XI al XIII. Han sido halladas en los Archivos Históricos Provinciales de Cuenca, Guadalajara y Toledo, un grupo de significativas ciudades protagonistas del medievo castellano - leonés. Los fragmentos están siendo digitalizados para ofrecer su acceso a través de las líneas de difusión electronica habituales ya en las redes de archivos históricos públicos en España.

Archivo Histórico Provincial de Guadalajara (España)
Partitura de un fragmento de códice bajo medieval.

Desde hace unos años, en nuestros archivos se están formando colecciones de fragmentos de pergamino escrito procedentes de diferentes códices medievales, que normalmente no se han conservado. Los fragmentos fueron usados como elementos de la encuadernación de otros códices, tanto durante el período bajo medieval, como muy posterior. Lo que indicaría una pérdida de valor de estos códices en un momento determinado. Gracias a las labores de restauración de los documentos históricos que se realiza en nuestros archivos, van surgiendo estos preciosos vestigios de nuestra cultura escrita medieval. En el caso de estos fragmentos castellano manchegos, muchos proceden de la encuadernación de protocolos notariales, posiblemente del siglo XVIII, usándose como refuerzo para otras encuadernaciones.

Miniatura de un manuscrito de Las Cantigas de Alfonso X el Sabio
Siglo XIII
Una de las explicaciones por las que los códices musicales originarios dejaron de tener una función activa, se basa en que tras la aparición de la imprenta en el siglo XV y, especialmente a partir del siglo XVI con la creación de los grandes e inmensos libros corales en las principales iglesias, donde aún podemos verlos ubicados en sus inmensos atriles, los antiguos códices medievales pasarían a dejar de ser útiles debido a su menor tamaño, y, por tanto, por la dificultad de lectura que entrañaría su ubicación en los nuevos escenarios de las escolanías de los coros catedralicios, monásticos y de colegiatas. No solo los textos escritos eran díficiles de leer con la distancia, sino que en particular las notaciones musicales se hacían casi invisibles. Por otro lado, las reformas surgidas a partir de las diferentes sesiones del Concilio de Trento en el siglo XVI, se manifestaron en el cambio de algunos de los formularios litúrgicos y musicales, por los que los códices de las librerías corales de las iglesias heredados de la Edad Media quedaron obsoletos. Ya en esa época, muchas iglesias se desprendieron de estos preciosos códices, muchos de ellos obras maestras de la escritura gótica libraria y textual de los siglos XIII al XV, y dotados de magníficas miniaturas y decoraciones. Durante los siglos XVI y XVII proliferaron los libreros de "lo antiguo" que adquirían estos códices. Parece que en ese momento, los notarios y escribanos públicos adquirieron muchos de esos códices, y gracias a su uso degradante como elemento de la encuadernación de los protocolos notariales se pudieron conservar, aunque de forma muy fragmentaria.

Protocolo notarial sin restaurar
La música medieval es una de las manifestaciones más ricas de la civilización del Occidente medieval. Los estudiosos de la música coral de nuestros monasterios y catedrales, los principales centros de producción, según los estudiosos indican que puede tener dos orígenes o influencias. De esta manera, el canto cristiano polifónico o coral tomaría de la influencia hebrea, en cuanto al contenido doctrinal de la Biblia o manuscritos del Antiguo Testamente, la forma o modo de canto a base de largos melismas. También tuvo gran peso en las sociedades de la España medieval la influencia grecorromana, que formaba parte de la tradición cultural de la Península Ibérica desde hacía siglos; de Grecia y de Roma, además de la importancia del canto en el culto religioso, se heredó la teoría musical con su sistema modal y la valoración ética y educativa de la música expresada en la obra de Platón. Un gran exponente de estas imbricación de tradiciones es San Isidoro de Sevilla (siglo VII), que está considerado uno de los pilares de la cultura y la civilización cristiana del medievo europeo.

En la España medieval se dio a partir del siglo XI una tensión entre la tradición cultural, litúrgica y musical del denominado "Canto mozárabe hispano" frente al "Canto gregoriano" introducido de la mano de la liturgia francesa producida con la Reforma gregoriana, que se fue introduciendo y desplanzando al canto hispánico de la mano de la "Clunización" de la Península Ibérica a partir de los lazos que estrecharon los monarcas ibéricos, especialmente, con la abadía francesa de Cluny.

Antifonario de León (siglo X).
Música litúrgica del calendario hispánico
A partir del reinado de Alfonso VI de Castilla y León, y de Alfonso I el Batallador, rey de Aragón, la liturgia hispano-mozárabe es suplantada en un lento proceso que dura hasta el siglo XIII en todos los reinos cristianos por el nuevo rito romano - galicano. La música y el canto mozárabe era heredero de la civilización hispano cristiana del Reino de los visigodos, y eran cultivados, tanto dentro de las comunidades cristianas que permanecieron dentro de Alandalus sin convertirse al Islam, como en el resto de territorios de la Península ibérica no sometidos al dominio musulmán. La liturgia mozárabe junto con su escritura característica fueron unas de las señas de la cultura hispana alto medieval. Muchos códices y cartularios escritos en el sistema visigótico mozárabe comenzaron a ser reelaborados con el nuevo tipo de escritura denominada "galicana" o "carolina"; siendo buenos ejemplos los cartularios de los monasterios castellano de Valpuesta o riojano de San Millán de la Cogolla.

Coronación de Carlomagno. Códice francés (siglo XII).
La liturgia gregoriana era la expresión de la teocracia romano pontificia.
La música medieval era concebida como un misterio, tanto en el sentido teológico, como en el mundano. Tenía dos tendencias principales; en un principio ser practicaba la música monofónica y la monorrítmica, por la que un mismo texto era cantado al unísono y sin acompañamiento instrumental escrito. En esta primera fase es difícil que conozcamos su ritmo; se ha conservado la notación neumática (pneumas) que permiten el fraseo de fragmentos sintácticos claros; con el paso de los siglos se perfeccionaron las notaciones que nos permiten ya seguir el uso de los modos rítmicos. Estas son las principales características del hoy famoso "Canto gregoriano", mediante un canto simple, en el que los monjes y canónigos de catedrales y colegiatas cantaban al unísono, declamando de forma natural, con la simple voz de sus pechos hinchados, en una armoniosa polifonía.

Letra capital de códice
en escritura visigótico
mozárabe
El codice de "Las Cantigas de Santa María" es uno de los mejores exponenetes de la música medival española. Se articulan en cuatro códices en pergamino elaborado en el siglo XIII por orden del rey Alfonso X de Castilla y León. Es una de las más importantes manifestaciones de la lírica medieval hispana, en este caso, en lengua romance gallega. Sus miniaturas ofrecen uno de los mejores elencos de escenas de músicos, danzas e instrumentos de la España medieval.

Los manuscritos de las cantigas recogen 427 poemas asociados a su correspondiente notación musical.

Son muchos los códices procedentes de viejas librerías y bibliotecas eclesiásticas de la España medieval. Destacan, entre otros muchos, los códices del Monasterio burgalés de Santa María Real de Las Huelgas. Destaca un códice descubierto en 1904, denominado "Códice de las Huelgas", que recoge 45 composiciones vocales escritas a una sola voz y 141 composiciones polifónicas, esto es, con más de una voz. El manuscrito procede el siglo XIV, concretamente del año 1300, y es considerado como uno de los vestigios escritos que manifiestan la práctica de la polifonía en la España medieval en esta época.

Son ya también muchas las iniciativas, por parte de instituciones eclesiásticas, archivos públicos e investigadores que fomentan la localización, preservación y difusión de los fragmentos de los códices musicales medievales. Es de destacar, entre otros muchos, el "Programa Fragmentos", que pretende recopialr y estudiar todos estos "membra disiecta" de códices medievales que fueron reutilizados en los siglos modernos, así como en las guardas de libros litúrgicos, en la envoltura de procesos civiles y otras formas de uso. Este grupo trabaja con gran éxito en Aragón, vinculado a la institución Fernando el Católico. En este ámbito, se cuenta ya con la localización de un fragmento de doce folios, vestigios de lo que debió ser un valioso códice datable en el siglo X de la antigua liturgia hispana.

No son solo los fragmentos de códices litúrgicos, sino que también otros muchos libros medievales desparecidos están saliendo a la luz, como por ejemplo, el caso de un códice castellano sobre el "Tristán de Leonís". En el caso de los archivos, destaca como pionero la labor del Archivo Histórico Provincial de León, de la mano de Taurino Burón, y, actualmente, la colección de fragmentos que ha preparado el Archivo de la Real Chancillería de Valladolid, archivo de titularidad estatal gestionado por el Ministerio de Cultura.

Autor: Alfonso Sánchez Mairena
Editor de http://cartulariosmedievales.blogspot.com/


Fragmento de Misal pleno

Fragmento de libro coral