28 diciembre, 2007

EL ARCHIVO DE LA CATEDRAL DE MÁLAGA

Su primera organización a partir del inventario de 1523

The Archive of the Cathedral of Malaga, Spain. Its organization from the first Inventory known of 1523.

L’Archive de la Cathédrale de Málaga, Espagne. La mise en place des premiéres archives aprés le texte du premier inventaire connu de ces archives du 1523.

Es pasado día 22 de diciembre se ha publicado el trabajo titulado “El Archivo de la Catedral de Málaga. Su primera organización a partir del inventario de 1523” de nuestro colaborador Alfonso Sánchez Mairena, disponible en formato electrónico en la revista e-Spania, 4, diciembre 2007, ISSN electrónico 1951-6119, Universidad Sorbona (Francia) [Edición electrónica, publicada el 22 diciembre 2007. URL: http://e-spania.revues.org/document3243.html].

En él se aborda la primera organización archivística de la Catedral de Málaga, institución restaurada por los Reyes Católicos en 1487. Se contrastan distintas fuentes documentales como los primeros Estatutos (1492), las primeras actas capitulares (1492-1518) y el texto del primer inventario conocido del archivo (1523). Se realiza un análisis comparativo retrospectivo para establecer las instituciones que producían los documentos y las que se encargaban de su control y de la conservación de la memoria escrita. La finalidad perseguida es establecer una visión sobre el estado de la organización y funcionamiento de una institución archivística en un momento crucial en la transición entre las prácticas archivísticas y documentales bajo medievales en la Corona de Castilla – León y los primeros años de la Edad Moderna en una ciudad donde se instaura ‘ex novo’ una nueva sociedad castellana a partir del proceso repoblador de estas tierras meridionales de España a partir de 1482. Esta visión es necesaria para posteriores estudios que permitan rastrear la evolución de instituciones documentales y las prácticas de conservación y organización medievales de la memoria escrita en distintas instituciones catedralicias hispanas.

El trabajo comienza con una Introducción avisando al lector sobre la singularidad de este estudio en una instititución de nueva creación en Málaga en los momentos de la reintegración al ámbito cultural occidental en 1487 por los Reyes Católicos durante su proyecto de conquista del Reino nazarí de Granada, último balurte muslime en la Península Ibérica. Del gran conjunto de estudios sobre distintos aspectos de la repoblación de los siglos XV y XVI que dieron lugar a la nueva sociedad malagueña, antecedente directo de la sociedad actual, y los múltiples aspectos históricos y especialmente artísticos, el autor hace hincapié en que han sido muy pocos los documentos dedicados a la catedral y a la Iglesia malacitana, a pesar de que el archivo catedralicio supone la primera fuente documental para ello, siendo notoriamente escasos los estudios documentales (diplomáticos, paleográficos, codicológicos, fuentes documentales) y especialmente sobre la historia del propio archivo y de sus funciones.

La originalidad de esta institución estaría en aportar información sobre la primera organización archivística de la Iglesia malacitana, es decir, nos encontramos ante la formación de un archivo ex novo, según la información que aporta el Inventario de 1523, el más antiguo conservado, así como las noticias de las primeras actas capitulares y de los primeros estatutos de 1492. Las últimas noticias fehacientes sobre archivos eclesiásticos en la región de Málaga conocidos hasta el momento procederían del Apologético del Abad Samsón, códice de origen mozárabe escrito en el siglo IX.

El estudio se estructura en torno a dos grandes campos de análisis: las instituciones productoras de documentos y las encargadas del tratamiento archivístico y de la conservación de la memoria escrita de la Iglesia malacitana.

En el primer gran apartado, titulado La creación de la memoria escrita: la producción de documentos, se trae a colación dos interesantes tesis. El planteamiento de una joven investigadora, Leonor Sierra (Universidad de Alcalá de Henares, Madrid) que, a nuestro entender, en sus estudios sobre la producción documental altomedieval hispana plantea que sería posible rastrear una tradición archivística hispana mediante la comprobación de la hipótesis por la que los archivos proliferarían y se desarrollarían como sistemas de conservación y transmisión de la memoria escrita conforme se asista a un proceso de aumento de la producción de documentos escritos, sustentado por una estructura jurídica estable. Esta dinámica medieval estuvo muy vinculada a las instituciones eclesiásticas, las estructuras más estables durante todo el medievo. Seguidamente se menciona la línea de investigación planteada por Concepción Mendo Carmona (Universidad Complutense, Madrid) que en su tesis sobre la producción escrita altomedieval abordó el estudio del archivo de la catedral de León para relacionar la estructura del misma con la elaboración documental, con los productores de los documentos y con los distintos sistemas gráficos utilizados.

En este primer apartado se identifican y analizan las instituciones productoras de documentos como los notarios apostólicos, el pertiguero, el apuntador o mayordomo, y los visitadores. Seguidamente se aborda las figuras relacionadas con la supervisión de la producción y con la conservación documental como eran el deán, el chantre, el maestrescuela y el tesorero. Análisis en el que podremos acercarnos a la existencia de una Escuela de Gramática a cargo del maestrescuela.

El segundo gran apartado se titula La gestión de la memoria escrita: el proceso archivístico y forma el grueso del ensayo. Este apartado comienza con la cita a dos interesantes tesis basadas en la realidad documental de los cartularios medievales, como el documento más característico de los archivos eclesiásticos medievales, cuya naturaleza y transformaciones pueden perfectamente extraporlarse a la realidad y la evolución de los archivos eclesiásticos. Por un lado, se cita la caracterización de la naturaleza de los cartularios en todas sus funciones, siendo una de ellas la archivística. Por otro lado, se trata sobre la interesante tesis de la profesora Mendo Carmona sobre la evolución detectada en la función de los cartularios que de ser instrumentos jurídicos y administrativos en los siglos XII y XIII pasan a ser verdaderos instrumentos archivísticos en los siglos XVI al XVIII, evolucionando hasta ser una versión sui generis de los inventarios de documentos. Por ello, de nuevo la realidad institucional y documental de la Iglesia malacitana son de gran interés por situarse en los momentos de esta transición desde el mundo medieval al moderno.

Respecto a la conservación de los documentos se explica la existencia de distintos depósitos que se correspondería a un embrionario sistema archivístico interno estructurado en torno al archivo del notario apostólico en ejercicio (equivalente a un archivo de gestión) identificado con el escritorio del mismo; en segundo lugar estaría el armario donde se conservaban los documentos de la gestión cuyo uso ya no era corriente (equiparable, mutatis mutandis, con un archivo central), accesible por los capitulares y por el secretario capitular; luego, existiría un archivo de seguridad o secreto ubicado en un arca custodiada en la sacristía o tesoro de la catedral, cuyo acceso estaba controlado muy estrictamente por el deán y otras dignidades; en este cofre se custodiarían los documentos más importantes como los derechos y los títulos constitutivos, no solo de la catedral sino de toda la Iglesia malacitana. Junto a este sistema, como indica el autor, si no centralizado, con tendencia a la concentración de fondos, estaban los archivos particulares o de gestión de cada dignidad o cargo con funciones burocráticas para el ejercicio de sus tareas como el mayordomo, los capellanes o los notarios apostólicos.

La instalación de los documentos se realizaba en torno al formato, sea o no codicológicos, en virtud de si se formaban encuadernaciones (libro, cuaderno) o no (legajo, envoltorio, atado o agrupación documental). El estudio de estas realidades es muy interesante, especialmente, para poder detectar como fueron desmembradas estas unidades en las reorganizaciones de los siglos XVII y XVIII.

La organización de los fondos documentales se realiza a partir del análisis del Inventario de 1523 y de su contraste con otras fuentes como las Actas Capitulares y documentos concretos del archivo. En este apartado se ofrece un cuadro de clasificación ideal, con la única finalidad de ilustrar la exposición, pues aunque no existen fondos y series documentales en el sentido moderno, sí se detecta una tendencia al agrupamiento de los fondos en virtud de los productores y a una ordenación embrionaria de los mismos por asuntos o materias, y dentro de ésta los documentos tendían a una ordenanción cronológica. Son interesantes las reflexiones sobre la categoría denominada “agrupaciones seriadas” y la comparación que se hace entre la naturaleza de la información de este inventario y el repertorio de la catedral hispalense de finales del siglo XV.

En el apartado sobre el control y el movimiento de los fondos se comienza con la normativa archivística, de la que se detectan tres naturalezas: los Estatutos, las normas capitulares y las ordenes de la Corona en virtud del ámbito del Patronato Regio al que estaba sometido la Catedral de Málaga así como todas las instituciones eclesiásticas del Reino de Granada.

Es interesante la recopilación e interpretación sobre los instrumentos de control conocidos y los rastreables en las fuentes documentales. Pudiéndose comprobar, que aunque apenas se hayan conservado instrumentos, la práctica ya consolidadada en las catedrales bajomedievales hispanas de los “conocimientos”, los repertorios y los inventarios se utilizaron en el archivo de la catedral malacitana. El inventario de 1523 tiene el gran valor de ofrecernos una visión equiparable a una fotografía describiendo el estado del archivo catedralicio antes de su desintegración en las posteriores reorganizaciones de los siglos XVII y XVIII, fundamentalmente, en las que el autor llega a percibir cierta pérdida de la memoria institucional por los capitulares en relación a su archivo.


El apartado sobre los ingresos y salidad de documentos ilustra sobre cuatro procedimientos identificados. Sigue una reflexión sobre la política general de concentración de fondos documentales en archivos de la Edad Moderna. Finalmente, se acaba el estudio con un acercamiento a los procedimientos de control del acceso y sobre los responsables de la custodia del archivo.

Las conclusiones finales indican que la realidad del archivo de la catedral de Málaga en el siglo XVI sigue los modelos consagrados en la tradición bajomedieval del resto de catedrales hispanas. Que estaríamos ante un embrión de sistema archivístico organizado con tendencia a la concentración de fondos documentales a partir de sus distintos y diversos productores. No se detecta la existencia de la figura del archivero catedralicio específico, cuyas funciones eran realizadas simultáneamente por una serie de dignidades como el deán, el tesorero, el chantre y el maestrescuela, junto a notarios apostólicos y canónicos con alguna delegación concreta.

Aunque no se menciona en los Estatutos de 1492, como indica el autor, la propia elaboración de esta norma canónica y su formato codicológico indicarían la existencia de un Scriptorium de la catedral, como lugar en el que diferentes diginidades, escribas y notarios trabajarían en la elaboración de libros y cuadernos, especialmente, en formatos solemnes.

El análisis y las conclusiones que se ofrecen están contextualizadas con noticias de otras catedrales bajomedievales andaluzas y del resto de la corona castellano-leonesa, con el objetivo de poder identificar procesos que perminan identificar la permanencia o la evolución de los elementos de la tradición medieval hacia las nuevas realidades modernas. En este sentido las fuentes usadas y la realidad de la catedral de Málaga son un excelente campo de estudio. Por ello, estos trabajos de A. Sánchez Mairena no son definitivos, sino que profundizan a partir de otros trabajos que prepararon el terreno como los del archivero catedralicio Vidal González Sánchez y, especialmente, con anterioridad, los del profesor Ángel Riesco Terrero. Todavía queda mucho campo por investigar acerca de la historia archivística a partir del archivo de la iglesia malacitana.

El trabajo finaliza con un apéndice con la transcripción del Inventario de 1523. Debido a los sistemas de edición internos de la aplicación informáticas, el símbolo de la unidad de millar trazado en formato tironiano habitual en las cuentas de los siglos XV-XVII ha sido sustituido anómalamente por una interrogación. Los asientos han sido numerados por el autor a fin de poder facilitar la localización de las citas.

El trabajo es accesible en formato electrónico, que permite su reenvío por correo-e y su impresión directa. La URL de acceso se indica al comienzo de este artículo. En la sección Biblioteca Digital de este Blog se ofrece también un enlace directo al mismo.


e-Spania (Revue électronique d’études hispaniques médiévales = Revista electrónica de estudios hispánicos medievales)

Revista electrónica está editada en la infraestructura informática para publicaciones electrónicas de la Universidad de la Sorbona (SEMH-Sorbonne, CLEA, EA 4083 y SIREM, GDR 2378 del CNRS) con apoyo de la Escuela de doctorado-IV de la Unviersidad París-Sorbona. Como indica su director, George Martin, su creación responde en el contexto de los grandes desarrollos que están conociendo los estudios hispánicos medievales en el curso de la última década. La revista edita dos números anuales, el actual es el cuarto. El contenido ofrece la edición de dosieres monográficos producidos en el contexto de los centros de investigación hispanista franceses donde colaboran investigadores extranjeros, especialmente europeos. La tercera sección Varia está dedicada a propuestas de investigación espontáneas aceptadas por el comité científico. En este apartado se encuadra en trabajo que comentamos.

La publicación está abierta a la recopilación de estudios lingüísticos, literarios y históricos que traten sobre la península Ibérica en la Edad Media, aunque el eje de interés principal está enfocado a la reflexión sobre una historia de los poderes en el ámbito castellano-leonés. En este marco, tienen gran interés los estudios sobre historiografía y sobre iconografía. Por otro lado, e-Spania promociona y volora la historia de las mujeres del poder.

El proyecto está dirigido por Georges Martín (Universidad Paris-IV) en colaboración con toda la infraestructura de investigación auspiciada por el Colegio de España, con ramas en las universidades de Lyon, Burdeos y Tolosa.

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Madrid, 27 de diciembre de 2007
Odoario